viernes, 17 de noviembre de 2023

El deseo


Me cruzado esta tarde contigo y por suerte no me has visto… me quedado observándote mientras te alejabas caminando totalmente absorto en tu suave caminar. 

Cuando te perdí de vista, por fin me he dado cuenta de que me había quedado congelado al verte, no hubiese podido llamarte ni saludarte. Simplemente me quede quieto, inmóvil e indefenso. ¡Congelado!

Y es que noto el frío en mi interior, desde que tú no estás conmigo. Mi cuerpo y mi mente se sienten vacíos de aquellos sentimientos que tu despertabas en mí, y que daban calor a un alma como la mía, solitaria por naturaleza, imagino que creada por la orfandad de cariño.

 

He levantado el brazo. ¡Ya no estas!, pero mi mano aun así se mantiene en alto. 

¿Y si entre los cientos de personas que ya me impiden verte? tu, vuelves la mirada y mi mano te llama la atención. 

¡Es imposible! Como podrías sentir mi llamada desde cientos de metros y mucho menos imaginar que esa mano por encima de tanta cabeza es la mía que suplica que te detengas… para que escuches todo lo que mi corazón desea decirte.

Tampoco podría confesarte lo que siento, aun así, lo deseo. 

Cuanto daría por poder decirte que nunca nadie en mi vida a despertado tanta pasión, tanta alegría y tanta felicidad… tan solo con su presencia.

Si te hubiese dicho antes todo lo que te amaba, todo lo que tú significabas para mí, puede que no me sintiese tan culpable como me siento en estos momentos.

Echo de menos tanto el tacto de tu mano, tu sonrisa, esas conversaciones tontas y esos paseos llenos de risas. Echo de menos el calor de tu cuerpo y tu aroma. Todo lo que era estar a tu lado se me antoja ahora mucho más hermoso.

¡Cuanto te quiero aún hoy!, tanto tiempo después de que te fueras. No soy capaz de encontrar eso que sentía contigo en otro lado, y lo peor es que nunca te lo dije, nunca supe disfrutarlo mucho más de como lo disfruté. Y por desgracia igual nunca lo sentiste.

 

Sigue caminando dulce atardecer…

 al menos puedo verte recorrer las calles de nuestro pueblo, admirándote cada día con más amor si cabe, que cuando nos conocimos.

viernes, 19 de mayo de 2023

Las noches inciertas


 Es tarde oscura y llueve demasiado.

Llevo dos horas aquí parado en una esquina de la calle, refugiado como puedo del tiempo, esperando impaciente por si tengo la suerte de ver su silueta acercarse. 

Hace un par de horas que salí de casa, he tenido que venir con viento y lluvia en un antiguo ciclomotor desde casi veinte kilómetros sin la certeza de poder verla.

Dos horas y media y ya voy perdiendo la esperanza, que impotencia y rabia me da no saber si al final vendrá, o que razón le impide venir a mi encuentro, pero no desisto y sigo esperando un poco más.

Pasan personas, me cambio de sitio constantemente, salto entre charcos de un lugar a otro, en un intento estúpido de que nadie me vea tanto tiempo en un solo lugar. Tampoco mi cuerpo es que pudiera quedarse quieto mucho tiempo.

Estoy mojado desde que llegue y hace frio.  Pienso en irme a casa ya, pero a pocos metros hay chavales cobijados, los miro con envidia, se ríen, se abrazan, se besan... me distraen por unos minutos y aprovecho para alargar la espera un poco más... pero ni pensar en otra cosa unos minutos me consuela.

¿Estará mala?, la habrán castigado... ¿No quiere venir?, ¿esta enfadada?, ¿tiene que estudiar? ... que impotencia no poder saberlo. 

Que cruel eran aquellos tiempos en los que lo único que podías hacer era ir una y otra vez, hasta que por fin un día la veías llegar.

Se me viene a la mente solamente la palabra egoísta y estúpido, es lo único que se me ocurre decirme yo mismo...  porque después de varios días de espera infernales, el día que la veía me solía enfadar en vez de alegrarme y me pasaba el rato enfadado o recriminándole cosas a ella en vez de entenderla o comprenderla...

Pero como iba yo a entender a alguien que tenía solo 14 años… cuando yo tenía 17 y me creía que ya lo sabía todo en la vida...

¡Y no sabía nada!... 

Solo sabía que sufría por no verla, sufría por no tenerla, sufría por no hablar con ella, y por no rozar su cuerpo inocentemente para notar sus formas... sufría simplemente cuando me separaba de ella.

Sabía que la necesitaba y que verla cada día era mi máxima ilusión, y sabía perfectamente ¡que estaba enamorado!, enamorado de alguien de verdad que me quería por igual o más.

Y lo fastidie...

 

 

“Para empezar a aprender.... tuve que empezar a perder”

   

domingo, 3 de julio de 2022

Presente.


 

    Estaba tan acostumbrado a contar el pasado así como imaginar el futuro, que cuando se presentó la oportunidad de hablar del presente... se dio cuenta de que las palabras se le trababan en la lengua.

No era fácil expresar sus sentimientos, justo ahora en el momento en que mas los sentía.

 No le seria tan fácil ahora que aun el tiempo no los había suavizado, ni la maravillosa imaginación, que le desbordaba de sentimientos inventados, de un próximo futuro que cree ahora que nunca van a llegar.

Ahora no se trataba de eso, se trataba de luchar con unos sentimientos que le atormentaban, de unos sentimientos que le lastimaban, y de unos sentimientos que le dolían, y vaya que si dolían... dolían mucho.

Y para esto no estaba ni preparado, ni tan protegido, así que explicarlo le iba ser tan difícil o mas, que pasar el duelo de la perdida.

Como se podría explicar esa sensación, que te proporciona la otra persona y que hace que tus sentidos se rindan a tales estímulos.

Como es posible que el mundo a tu alrededor pase tan desapercibido mientras estas con ella, y que tu cuerpo y tu mente vayan de su mano y lo único que percibes... son sus ojos mirándote, su mano agarrándote y su voz susurrando palabras, que te llenan el alma y el corazón.

Como es posible andar, vivir un camino donde solo parece estar ella.

Pero ahora se ha ido, y su recuerdo le atormenta, le atormenta cada segundo que pasó con ella y que no se volverán a repetir.

Mira las flores por el camino, parecen burlase de él, ahora que si las ve... las observa con pena, y ellas parecen divertidas de su suerte.

Se levanta y se acuesta pensando en ella, y cada cosa que hace le trae recuerdos de los tiempos antaño vividos, que ahora aun se le antojan maravillosos. 

Y pasa los días luchando por borrar de sus recuerdos, su recuerdo.

Todo aquello que antes ignoraba ahora le aborda en cada lugar del camino y a cada instante, para recordarle aquel amor perdido.

 Todos los ríos son los mismos que aquel donde se bañaban.

Todos los caminos parecen iguales a aquellos que recorrieron juntos. 

Todos los helados parecen saber igual a aquel ultimo que compartieron.

Y todo lo que hace, piensa o vive... se le antoja igual, y por tanto bastante doloroso... porque ahora ella ya no esta.

Definitivamente como decía anteriormente no iba ser fácil describirles el estado doloroso en el cual se encuentra... y por supuesto pasara un tiempo para que esto desaparezca, como esa espina que por fin es eliminada de una piel enrojecida. 

Y pasará el tiempo y no solo curará la herida, pasará  el tiempo y por fin esta historia podrá ser contada como se merece... eso si,  bajo la protección que proporciona el tiempo en temas amorosos. 

Hasta que llegue ese momento...

"Paseemos observando las flores,  y por supuesto sonriamosles, porque por mucho que se burlen de nuestras desdichas, somos nosotros quien si podemos elegir, que caminos recorrer..."


domingo, 6 de marzo de 2022

Soñar


No se como me enamoré de ella ni el porqué,

La conocía, la veía a menudo, tan cercana y tan desconocida a la vez.
Siempre con su sonrisa puesta, cada vez que hablaba con ella, siempre despertaba en mi un sentimiento de bienestar.
Me daba vergüenza demostrarle lo tanto que ansiaba conocerla.

Y empecé a soñar…
Empecé a soñar que me hacía su amigo.
Empecé a soñar que me daba su número de teléfono.
Empecé a soñar que me invitaba a pasear.
Empecé a soñar que me invitaba a cenar.

Y empecé a soñar tanto que soñaba con ir al cine con ella, andar con ella, ir en bici con ella, viajar con ella, desayunar, comer, cenar con ella… en casa, en el campo, en la ciudad, en el coche, en la playa. Soñaba que comía en todos los sitios y lugares, de noche y de día. Soñaba con saborear cada helado de todos los que existen en el mundo solo con ella. De charlar paseando solo con ella. De disfrutar de su cara y de su sonrisa durante horas junto a ella.
Soñaba con conducir por carreteras con ella, descubrir sitios nuevos con ella, soñaba con reír cada minuto de nuestro tiempo junto a ella.
Soñaba con conocerla bien, conocer sus gustos, sus aficiones, soñaba con conocer a sus amigos y soñaba con ser también amigo de los suyos.
Soñaba con dormir con ella, soñaba con observarla mientras dormía, soñaba con escuchar sus latidos, soñaba con disfrutar de su aroma y de su calidez. Soñaba con despertarme con ella, soñaba con pasar un día entero con ella… dos, tres ,cuatro… soñaba con pasar una semana completa con ella.
Soñaba tanto y era tan fácil, que soñaba que me quería, que me amaba… soñaba que era preciso soñar todas las cosas que debían ser soñadas… y continué soñando con hacerla feliz, soñaba con mimarla, con cuidarla, soñaba con compartirlo todo con ella.
Y todo era tan bonito y mágico… que cuando tuve que admitir que era tan solo eso, mis sueños… no me fue nada fácil aceptarlo.
Ahora me la encuentro y su sonrisa hace en mi el mismo efecto…
Y Pienso

 ¡Si supiese como la sueño!

miércoles, 8 de septiembre de 2021

La cara y la cruz.


 Cara.

Me enamore de ti,  todo era maravilloso.

Empezamos a salir y a soñar con un futuro juntos.

Vivimos nuestros primeros amores con pasión e ilusión.

Nos hicimos novios formales y empezamos a organizar nuestra vida en común.

Nos compramos nuestra primera casa y empezó a ser nuestro refugio íntimo. 

Mientras la decorábamos, trabajamos muy duro.

Un día por fin nos casamos.

Nos fuimos a vivir juntos y por fin empezamos a decidir realmente nuestras vidas.

Decidimos tener nuestro primer hijo.

Me dedique en cuerpo y alma a él.

...

Deje atrás mi trabajo, mi profesión.

Adopte el rol de ama de casa, feliz de poder criar a nuestro hijo.

Cuide de él, de ti, de la casa.

Me convertí en una mujer de su casa como lo fue mi madre.

Organice mi vida alrededor de las vuestras, colegio, compras, comidas, ocio, actividades extraescolares etc.

Mi vida no tenía otro sentido.

Mi tiempo no existía.

Un día me di cuenta...

Que tus amigos eran nuestros amigos...

Que tus hobbies eran nuestros hobbies...

Que tus vacaciones eran nuestras vacaciones...

Que tu tiempo libre era sagrado, pues yo tenía todo el del mundo...

Que lo que me gastaba en mí, para estar guapa y agradarte, siempre debía ser justificado y siempre terminaba en un reproche de desaprobación, haciéndome siempre ver lo inútil del gasto... del gasto de tu dinero, el dinero que tú ganas.

Que pretender tomar café con mis amigas era de liberal...

Que salir una noche sola era irresponsable...

Esperarte a ti en las cenas de empresas y demás era lo natural...

Que después de tanto tiempo anulada, pretender recuperar las riendas de mi vida era sospechoso...

Que en definitiva cualquier amenaza a tu dominio sobre mí, era peligroso.

Que por fuerza existía una razón, por fuerza alguien me había hecho ver las cosas de otra manera... en definitiva que era tan tonta que ni siquiera me creías capaz de ser yo misma quien me sintiera cansada de todo esto y me hubiese dado cuenta y rebelado.

Ahora soy la mala, la mala madre, la mala esposa, la culpable de tu infelicidad, ¿yo?... ¿estas seguro?

Por supuesto yo seré la culpable, y por eso cargare con mi culpa...con la culpa de no haberme dado cuenta antes de que yo no era feliz, de que también tenía mis sueños y mis anhelos e ilusiones.

 Culpable...

Ahora que mis hijos son mayores pretendo volver a serlo. 

Feliz...

Y por supuesto sola, no necesito a nadie más y menos a nadie como tú a mi lado.

Alguien que me haga sentir como algo que le pertenece, nadie que me recrimine lo que era y ya no quiero seguir siendo.

En definitiva nadie que dirija mi vida, soy libre, hago lo que quiero y siento lo que quiero.

Enseñar a mis hijos a ser como yo, es lo que me queda...enseñarles a compartir la vida con alguien, plena en todos los aspectos y sentidos.

...

Cruz.

Me enamore de ti,  todo era maravilloso.

Empezamos a salir y a soñar con un futuro juntos.

Vivimos nuestros primeros amores con pasión e ilusión.

Nos hicimos novios formales y empezamos a organizar nuestra vida en común.

Nos compramos nuestra primera casa y empezó a ser nuestro refugio íntimo. 

Mientras la decorábamos, trabajamos muy duro.

Un día por fin nos casamos.

Nos fuimos a vivir juntos y por fin empezamos a decidir realmente nuestras vidas.

Decidimos tener nuestro primer hijo.

Me dedique en cuerpo y alma a él.

...

Me aferre a mi trabajo a mi profesión por él.

Trabaje el doble, supere todas las barreras para ascender, soporte humillaciones y abusos de poder solo por asegurarnos nuestro futuro y el de nuestro hijo.

Cada día me levantaba feliz de tener un hogar maravilloso, lo pensaba para contrarrestar lo frustrado que me sentía en él.

Trabajo bien remunerado que no podía cambiar por otro que me satisfaciera mucho mas mi vocación, condenándome a sacrificarme por nuestro bienestar.

Soporté cada día tu indiferencia hacia mí desde que nuestro niño nació.

Recordaba amargamente esos días de soltero donde te pellizcaba o te susurraba a la oreja cosas y como me empujabas para apartándome de tí entre sonrisas. Me cansé  de buscarte y acepté que ahora nunca había ni tiempo ni lugar para nosotros.

Recordaba cómo nos mirábamos de novios entre la gente para decirnos con la mirada que te deseaba... y ahora no hay día que te mire y ni siquiera te das cuenta de mi presencia. Simplemente ya no existo... y no sé cómo  llamar tu atención.

Trabajo tanto que mi ansia es llegar a casa para estar con vosotros, pero nunca tienes tiempo para venir con nosotros a las actividades extraescolares, me siento horas a esperar a nuestro hijo y miro a los demás, tantas parejas y yo solo perdiendo un tiempo precioso que sería en otros tiempos un regalo para poder estar junto a tí. Y envidio a las demás parejas, mientras me pregunto qué te retiene en casa que te impide venir conmigo. Con nosotros.

Pasan los días y mi único consuelo es que lleguen las vacaciones para irnos a cualquier lugar y estar todos juntos... pero nunca lo pasamos bien, siempre estas de mal humor, aunque siempre elija el lugar pensando en tí.

Me entristece que te vistas en cinco minutos y te vas en diez cuando quedas con tus amigas... y cuando tenemos que ir a algún lugar te pases horas arreglándote y después de varias horas me tires el vestido y me digas enfadada que no sales, que el traje te hace mala figura y se te han pasado las ganas... y encima si protesto me hechas en cara que te pregunte si te quedaba tan mal, ¿por qué lo compraste?

Triste...

No sé qué decirte más, me siento triste que me dejes por algo que no puedo entender. Algo que achacas a mí... pero que no entiendo.

Siempre te fui fiel, nunca te di motivos para hacerte dudar de nuestro amor, cuando salía a cenar obligado a las reuniones de trabajo, solo pensaba en ti, nunca bebí, nunca llegue tarde, y siempre volvía a casa a buscarte lo más pronto posible. Y nunca me demostraste que me esperabas ansiosa por verme o que me añorases... Al revés, solo me esperabas para hacerme sentir mal, humillarme como si de un delincuente se tratase y un pretexto para pelear conmigo una vez más.

Ahora soy el malo, el mal padre, el mal marido, el culpable de tu infelicidad, ¿yo?... ¿estás segura?

Por supuesto yo seré el culpable, y por eso cargare con mi culpa...con la culpa de no haberme dado cuenta antes de que no éramos felices, de que también tenía mis sueños y mis anhelos e ilusiones.

Culpable...

Triste...

Solo...

Ahora que mis hijos son mayores me dejas.

 Enseñar a mis hijos a ser como yo, es lo que me queda...enseñarles a compartir la vida con alguien, plena en todos los aspectos y sentidos.

...

sábado, 17 de octubre de 2020

Mi espejo

 Me mirado esta mañana en el espejo y me dado cuenta de que simplemente estoy vivo...
 Me mirado, y he visto que podía respirar suavemente y otras de manera agitada sin ninguna razón aparente...
 Me mirado, y me he dado cuenta de que puedo si quiero escuchar los latidos del corazón. A veces son tan sutiles que ni se aprecian, a veces tan bravos que asustan...
 Me mirado y he notado que todo huele diferente, respiro profundamente para embriagarme de todos los aromas que percibo...
 Me mirado y me he dado cuenta de que me dejo atrapar por las suaves sabanas, mientras el frio y el calor se disputan abrazarme...
 Me mirado y he visto que mis movimientos sobre la cama, producen una reacción en ella... 
 Me mirado y me dado cuenta en definita de que la noche por larga u oscura que parezca, esconde muchas sensaciones que nos hace sentirnos vivos, y eso es lo que yo siento... 

 Me siento vivo cuando me miro por las mañanas en el espejo de sus ojos...

miércoles, 14 de febrero de 2018

La Montaña Rusa




Acabo de llegar a casa después de un intenso día de trabajo y prácticamente me tirado sobre la cama. Me pesa tanto las extremidades que tal cual he caído tal cual permanezco. Pienso, teniendo ambas manos en un ángulo imposible en moverlas… pero hasta pasado unos minutos no encuentro la fuerza para moverme y acurrucarme lo mas que pueda.

Me duelen las extremidades y cada articulación del cuerpo... durante el día me mirado varias veces las piernas, porque una inquietante picazón me las atormentaba junto a los glúteos. Pero nada, ninguna rojez o alergia visible descubrí. Tengo el estomago destrozado. Apenas he probado alimento desde hace dos días y solo me apeteció comer alguna chuchería y beber algo azucarado.
De ayer a hoy solo he perdido dos kilos de peso. Las idas y venidas del baño no ayudan tampoco mucho a recuperarme. La hemorroide de cada crisis regreso y el dolor del estomago se disipa tan lentamente que ahora por la noche caído ya rendido en la cama parece que mi cuerpo y mente va llegando a una especie de coma inducido, con el fin de los síntomas.
Un letargo mental me va invadiendo. Mi cuerpo esta tan relajado que sobre la almohada mis oídos escuchan perfectamente el vaivén de mi corazón.... fuerte y acelerado, que contrasta con la serenidad de mi cuerpo.

Es fácil dejarse llevar por el sonido de los latidos del corazón, corazón que parece querer dejar claro su brío. Me da impulso a pensar en el hoy y el ayer. Mientras, espero a que se suavicen los latidos...
Ayer ya sabía cuando sonó el despertador que tendría migrañas ese día, sin tener aun el dolor ya lo sabía.

Es duro de aceptar que simplemente solo te quede una opción y es la de esperar en casa el desenlace, da igual que cita, plan o evento tuvieras ese día, simplemente se anuló.
Con el tiempo no te queda más remedio que aceptar tu suerte y ya no es tanto el tremendo dolor y los síntomas lo que te entristece… sino la limitaciones sociales y familiares que debes aceptar. No es fácil de joven entenderlo y mucho menos pretender que los demás lo entiendan. Solo un migrañoso es capaz de entender a otro migrañoso. O alguien muy cercano que sea capaz de empatizar con él. Es todavía mas difícil llevar adelante una relación. Y algunos incluso desempañar algunos puesto de trabajo.

Pero nada de eso me preocupa ya… cuando empezaron a llegar mis sobrinos me atormentaba si ellos se sentirían mal conmigo, si llegado un momento, un cumpleaños o una salida a algún lado, yo no pudiera estar con ellos. Temía tontamente que pudiera pasarme lo mismo que con mis ex parejas… tenía miedo a que se alejaran de mí o simplemente los defraudara…
Pero no entendía en ese momento una cosa muy importante, y es que ellos me quieren con locura y esas otras personas no. Ahora en la cama me sale una sonrisa al pensar que ellos son los primeros en preguntar por mi si saben que estado malo.

Por eso cuando me siento así, cuando me levanto con ese dolor que no es dolor, si no lo que yo llamo nebulosa y que es simplemente el preludio de la migraña, cuando la boca te sabe a metal, y empiezas a salivar porque vas a empezar a vomitar compulsivamente cinco o seis veces… cuando los escalofríos y la palidez ya son el ultimo síntoma que precede al dolor… ese dolor intenso, penetrante, perforante que a veces solo el llanto parece aliviar levemente su fuerza. Cuando ya llegado este punto. Eres capaz de clavarte tus propias uñas sin darte cuenta en las cara, porque la mano es lo único sobre tus ojos que te dan paz. En ese momento hay que ser muy fuerte. Muy valiente para recordarte constantemente que hay que luchar y no desesperarse. Es cuando me tomo la pastilla. Lo único que puede aliviar ese infierno.

Una pastilla que te deja KO. Una pastilla que te libera del horror… pero sabe dios a qué precio futuro. Pero una pastilla que ayuda a liberar el dolor a un precio físico muy alto. Es como un pacto con el demonio. Así me siento al tomarla.

Nada más ha sido capaz a lo largo de mi vida de aliviar los síntomas, nada cura la migraña, nada la alivia, solo una pastilla que llegado el momento difícil. Debes elegir si tomarla o no.
A veces aguanto el dolor para evitar tomarla tan seguido… a veces la tomo dos días seguidos… cada semana se me repite el dilema… porque por desgracia cada semana me da una crisis… soportar este infierno cada semana y la recuperación es duro… te puede durar un día, no hacer efecto la pastilla y durarte tres… nunca se sabe que me depara la semana, pero gracias a mis sobrinos, mi familia y amigos la vida se me hace mucho menos cuesta arriba.


Por eso cada día de mi vida derrocho simpatía hacia los demás… porque siempre estoy contento de poder vivir.

La vida es como una montaña rusa… y a mí me ha tocado subirme cada semana en ella…

miércoles, 13 de julio de 2016

Tacto.


"No se puede definir con palabras la sensación que experimenté cuando agarre su suave mano para ayudarla a bajar.... nunca había visto a esta chica, ni siquiera imaginaba que alguien así pudiese existir, y allí estaba ella de pie junto a mi hablándome y yo no sabía ni que decir..."

Su tacto suave, su delicadeza y su elegancia, desprendían un aire a frescura, que me embriagaba... llegando hasta el punto de que ni recuerdo lo que hablamos en ese momento...

Su tono de voz me cautivo, como sirena a marinero a la deriva, así me sentía yo frente a ella...

La observaba mientras me hablaba... todo parecía pasar a cámara lenta, su mirada, su pelo, su vestido, sus suaves movimientos al hablar...todo me encantaba y aceleraban la necesidad de guardar un recuerdo completo de aquella chica.

Y es su recuerdo, pasado ya muchos días lo que me sigue perturbando, a la vez que me hace feliz...
Cada noche en mi cama, cierro repetidamente mi mano, intentando.... volver a sentir aquello que me produjo agarrar la suya.

Por desgracia esos segundos ya no volverán, y sé que tampoco se repetirán…
Porque no podría agarrarla eternamente.



Pero si puedo seguir siendo feliz con la sensación que ella me proporciona.



Y es que uno vive para sentir....y siente para vivir.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Dos



"Cuando alguien como yo decide querer a alguien lo hace o no lo hace."

Han pasado tres años desde que me enamore de una silueta, tres años desde que me enamore de un pelo... de un color ... y tres años que me enamore básicamente de alguien que ni conocía.

Decidí después de muchos años arriesgarme a querer.

Es sabido que nunca he tenido la valentía de decirlo ... bueno al menos a ella... y aunque lo intentado mil veces... nunca pude. Siempre me preparaba cada día que me la cruzaba, ese día iba a ser el día me decía... pero ambos ni nos mirábamos. Ella y yo nunca nos hemos mirado abiertamente... yo siempre he pensado que evitaba el contacto visual y a lo que yo nunca he podido articular palabra... simplemente han hecho que pasara mil cincuenta y nueve días en los cuales la he amado en silencio. Esperándola cada día en la acera, para simplemente cruzarme con ella una y otra vez... por el simple placer de verla y como no, con la esperanza de que un día me atreviese a decirle ya no que la amaba.... sino simplemente un hola.

Durante todos estos años nadie me ha interesado más que la chica que tanta pasión despierta en mi …y es que simplemente contemplar el vaivén de su pelo recogido mientras camina... despierta en mi un estremecimiento general que caigo embobado …y es que incluso su color de pelo me parece único...es un sentimiento tan difícil de explicar en palabras... que simplemente yo mismo quiero pensar que es lo que ocurre cuando uno ama algo con todo su corazón.

Durante todo este tiempo... conseguí averiguar cómo se llamaba y me atreví a escribirle un mensaje por una red social.... cosa que, aunque estúpida no lamento, aunque nunca recibiera respuesta.
Siempre me mantenido fiel a mis sentimientos, pero hace unos días decidí romper con este amor platónico, y digo romper porque he hecho que mi corazón se divida en dos... quiero dejar salir esa parte que no es esclavo de este amor sin sentido.


"Parece que la vida no es tan lineal y simple como nos parece a todos..."

El corazón no esclavo ha sido capaz en tan solo una semana... de interesarse por otra persona. De hecho, se siente mucho más feliz que nunca y está dejando ver deliberadamente a los que no lo conocen como es...y se siente feliz de darse a conocer y abrirse camino.

Por el contrario, el corazón esclavo en tres días a conseguido un saludo... en dos días a conseguido una sonrisa.... y hoy, se ha parado a hablar con ella durante unos minutos.




Hoy es un día un poco complicado para mí...


y es que no sé qué voy a hacer con dos corazones en mi pecho…

sábado, 18 de abril de 2015

El hilo rojo.




Hace días que volví a escuchar una referencia sobre una antigua fabula japonesa que trata sobre un hilo rojo invisible que une a personas, que por lo visto están destinadas a estar unidas de una u otra manera durante sus vidas.
La definición que hace wiki pedía de ella es la siguiente:
“El hilo rojo es una creencia tradicional en Asia Oriental, presente en la mitología china y en la japonesa, entre otras. Cuenta que entre dos o más personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un «hilo rojo», que viene con ellas desde su nacimiento. El hilo existe independientemente del momento de sus vidas en el que las personas vayan a conocerse y no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, pero es, siempre, una muestra del vínculo que existe entre ellas.”


Aunque como siempre, todo puede tener múltiples interpretaciones, yo siempre he pensado que esto no deja de ser algo en cierto modo difícil, y descarto que esto se trate solo del amor. Lo primero porque uno no siempre va a esperar al amor de su vida eternamente, y sería muy cruel pasar toda una vida unida de manera invisible a otra persona… y simplemente conocerla en la vejez.
Yo creo que esta creencia se basa en la unión que existen entre personas que se necesitan, y ciertamente la más usada es entre padres e hijos adoptados. Donde la fabula cree que se está predeterminado desde el nacimiento a encontrarse. Y pensarlo así es ciertamente lo bello y gratificante de esto, y creo que de hecho se ve con cada familia que adopta.
Mágicamente yo he vivido eso en una persona muy cercana. Y las veo juntas y te paras a pensar que maravilloso ha sido el destino que las unió.
Por eso me decido a pensar que estos lazos van más del simple amor sentimental… a un amor más profundo y bello.


Da igual la gente que haya, el lugar donde estés o la situación … simplemente notas que con solo mirarla te has entendido con ella sin siquiera pronunciar una palabra… cuando una mirada basta para saber todo lo que la otra persona te quiere decir, siempre terminas dibujando una sonrisa en tu cara al recordarlo. Da igual los años y que caminos tomes, cuando encuentras a alguien así… vas viendo a la vez que trascurre el tiempo como cada vez más te convences de que algo especial te une a ella.
Yo tengo una deuda con alguien muy especial en mi vida…. Alguien que está conmigo desde el principio de los principios, cuando uno ya es un chico y empieza a explora el mundo que lo rodea. Ese alguien que siempre demuestra gran interés por compartir cosas contigo… personas que posiblemente no le diste el espacio o la relevancia que merecían… pero que no cejaron en su empeño en estar ahí. a tu lado.
Cuando desde el punto de vista de la experiencia de los años vividos… vas echando la vista atrás y te das cuenta de las cosas que has vivido….es a veces cuando descubres que hay gente desde el principio que siguen a tu lado. Y yo hace muchos años que me di cuenta y empecé a valorar el cariño sincero que mucha gente ha demostrado hacia mí durante todos estos años.
Contar cada cosa, anécdota o experiencia que hemos compartido no seria fácil… pero simplemente con expresar el cariño profundo públicamente que siento por ella... basta para dar a entender que pocas personas han estado y sé que van a estar conmigo hasta el final de mis días… y tengo claro que ella si lo va estar… pues lleva demostrándomelo abiertamente desde que nos conocimos.
Yo he ganado con los años confianza y seguridad en mi mismo… y debo admitir que de joven este amor era fácilmente confundible e incluso censurable… a veces, por no decir bastante, incluso huía de demostrar públicamente muestras de cariño por temor a malinterpretaciones o habladurías…. Y que seguramente lamentare el resto de mis días…. Pero puedo resarcir ese error invirtiendo el proceso.
Y lo hare sin siquiera tener que decir te quiero. Ya que no hace falta. Pues como he dicho hay personas en tu vida a las que simplemente con mirarlas ya saben leer en tus labios las palabras de agradecimiento que dices con el corazón…
Por sentirte querido de esa manera se que un hilo rojo me une a ella y lo bueno de esto es que uno nunca va estar por lo tanto solo en la vida.

Es posible que el hilo desencadene en varios sitios más…. Yo de momento solo conozco este y le doy gracias a dios por tener a alguien así a mi lado… creo que la mejor manera de agradecerle todo lo que de manera incondicional siente por mi….
Es decirle simplemente .... TE QUIERO.

martes, 22 de abril de 2014

Los Sueños.




Casi ni me acordaba de cuánto tiempo hacia que no soñaba…

Claramente sueño cada noche, pero un verdadero sueño es aquel que nada más abrir los ojos, hace emerger una amplia sonrisa seguida de un cúmulo de sensaciones que ni se explicar. Eso, junto a esos breves segundos que producen un placer tremendo… es a lo que yo llamo soñar.

Si la gente, o yo mismo pudiésemos elegir que soñar, realmente no tendríamos tanto placer en ello… seguramente nos aburriríamos muy rápidamente de soñar cosas como ser el más popular del instituto… salir con la vecina guapa del quinto… o simplemente soñar con viajar a sitios a los que nunca podremos ir… cosas que parecen necesarias, pero se convertirían en películas de ficción de nuestra vida con nosotros como artista principal. No podríamos preparar guiones ni vivir sensaciones constantemente, de cosas que no conocemos.

Por eso creo que el azar, de añores, vivencias, ilusiones, fracasos y demás… conjuntan un revuelto perfecto para el libre albedrío de los sueños. No podríamos preparar los sueños… no estamos preparados para ello… y simplemente eso es lo que lo hace especial.
En los sueños podemos sentir, aprender cosas nuevas, prepararnos para superar nuestros retos y miedos… es increíble y simplemente no se puede explicar con palabras.

Yo había olvidado una cosa que hoy mismo recordé al soñar. Una cosa que la gente trata de explicarse de mí y que incluso a mi empezaba ya a angustiar.
Mi cuñada misma, esta semana conversando conmigo, me preguntaba cual era la verdadera razón de que nadie me gustase.

¿Era cuestión física? ¿Era miedo? ¿Desgana? …. no entendía como en tantos años aun no había rehecho mi vida…
Hablamos un largo rato y ni yo mismo creía la razones que argumentaba para estarlo y que no se sustentaban… no había ninguna razón de peso que apoyara mi postura.

Pero mi mente es reacia… y mi corazón mas.

En mi interior hay algo que no anda bien, me decía yo mismo repetidamente…. durante días he estado pensando en ello y sin llegar a angustiarme… uno se siente presionado por los demás.

¿Que sentiste cuando conociste a tu pareja? No supiste desde ese momento que te gustaba todo de él o de ella, …. Su forma, Su persona…. Su voz… ¿Su pelo? Le dices esto a la gente y se queda extrañada mirándote cual loco.

Yo me enamorado anteriormente y sé que esto ocurre. Simplemente un día llega alguien que conecta contigo…. Como una llave a su cerradura, ¿Romanticismo? …. Seré un romántico… un sentimental o simplemente ¿un soñador? No lo sé….


Lo que si se es que prefiero esperar… quiero encontrar a alguien que llene complemente mi vida y mi corazón. Necesito estar con alguien que me guste, que me llene y me complemente… me niego a pensar lo contrario y mucho menos dejarme llevar por los que posiblemente sea lo fácil…

Yo necesito compartir mi vida con alguien de la que este enamorado.



Hoy le doy las gracias a mi mente, por recordarme con los sueños lo bonito que es conocer y enamorarte de alguien, …. Y lo bien que uno se siente cuando cree estar con la mujer de su vida.



Hoy es simplemente un sueño…

Mañana puede que el sueño sea una realidad ;-)

lunes, 23 de septiembre de 2013

Recuerdos.


En el sofá de mi casa… me doy cuenta de lo grande y vacía que esta.
Hace años que mi familia y yo vivimos en ella y hasta hoy no me he dado cuenta de la soledad que siento en ella… no sé que me ocurre y menos podría explicarlo, pero sé que este vacío tan grande no me deja respirar.
Mi hijo me trae un vaso de leche y me pregunta que tal estoy… no puedo apenas expresarme y con un leve movimiento de mi cabeza le asiento para darle a entender que me encuentro bien.
Cuando se va, las lagrimas recorren mis mejillas, son tan abundantes y amargas, que recorren la totalidad de mi cara… pero me cansado de secármelas y las dejo caer sobre mi falda.
Temo que mi pareja me encuentre así, no sabría explicarle porque me siento tan mal y responder a sus preguntas… simplemente ni quiero ni tengo pensado que decirle.
Mi cuerpo está en estado de shock y mi mente en cortocircuito. Ni mi mente razona, ni mi cuerpo reacciona. Mi piel se eriza a cada momento… escalofríos de tristeza recorren mi piel, esta situación me sobrepasa, asusta y asfixia por igual…
Todo en la vida me parecía bien hasta que mi padre falleció, todo me parecía maravilloso... Mi familia, mis amigos, mi trabajo, mi vida, mi casa…. ¡Mis problemas! Pero ni ellos mismos, parecía que no tuviesen solución… pero todo estaba alimentado con el amor de mi padre y no lo sabía.
Él era el pilar de mi vida y ha tenido que irse para que me dé cuenta… se ha ido y no me ha dejado decirle cuanto lo quería y cuanto lo necesitaba, todo lo que me ha dado en la vida, lo orgullosa que estaba de él… se ha ido y no he podido decirle que me quería ir con el… se ha ido y me ha dejado aquí sola… Quiero enfadarme con él, por dejarme aquí pero no puedo.
No pasa un minuto de mi día que no sea para recordarlo… recuerdo sus quejas, su llamadas de teléfono, como cogía a mi hijo cuando era un bebe… recuerdo a mi madre con el llevándonos al colegio a mi hermana y a mi… no tengo segundos del día que su recuerdo no esté presente.
Recuerdo cosas de cuando era una niña, de cuando era una jovencita, de cuando era una mujer…. me entristece imaginarme un futuro sin él.

No sé qué pensar ni que imaginar… pero veo a mi hijo observándome desde lo lejos. ¿Que mira? Debe estar preocupado por mi… él quería mucho a su abuelo pero la juventud debe prevenir que se sufra tanto… aunque no creo que sea del todo cierto lo que digo…
Me pregunto si mi hijo cuando sea mayor, su mayor recuerdo será la de verme en este estado. ¿Que pasara cuando yo ya no esté?... ¿Lamentara tanto o más la perdida como la que yo acabo de padecer?….
Ahora entiendo que me protegen los recuerdos tan maravillosos que mi padre se forzó en labrar en nuestras mentes con las experiencias tan maravillosas que compartimos…
El también tuvo el infortunio de perder a su vez a su padre…. Y no recuerdo que hiciera algo más que la de ayudarnos a superar la perdida de nuestro abuelo…. Creo que mi padre no solo era un gran hombre… era un hombre fuerte que supo afrontar la vida tal cual le llegaba…
¡Y sus hijas! su herencia no podemos más que recordar y alabar al hombre tan bueno que fue…



¡Voy a levantarme! voy a preparar la cena a mi familia… voy a llorar cada noche en silencio la perdida de mi padre... pero la vida continua y mi vida la sostienen otros pilares tan grandes y poderosos como fue el de mi padre….
Mi madre, mi hijo y mi familia son mi mundo… necesito luchar por ellos…

“Necesito dejarles una herencia de recuerdos maravillosos, tantos o más… de los que mi padre me dejo a mí”.








Mientras lo escribía escuchaba esta linda canción:
http://www.youtube.com/watch?v=4f_fGnKoX5w
Lo escribí con todo el amor del mundo para ti horas después de hablar contigo.





miércoles, 7 de noviembre de 2012

La ventana del recuerdo.


Son las doces de la noche… y la enfermera acaba de venir a despedirse. Me ha traído un vaso de leche calentita.
Además me trae en el bolsillo escondido un sobre de cola cao que ha guardado expresamente para mí, junto a un yogur por si de noche me entran ganas de tomar algo.
La enfermera es muy agradable, tiene el turno de noche y está pendiente constantemente de mi… soy el único paciente de la doble habitación, y por lo visto tampoco hay mucha gente en toda la planta. Por lo que imagino disponen de mucho más tiempo.

Para cuando ella termine su turno yo aun estaré dormido.
De todas las enfermeras que me visitan es la más joven, se le ha despertado un instinto maternal conmigo increíble. Y eso que mi madre me acompaña día y noche… pero supongo que es normal, cuando tratas a los demás con tanta delicadeza… casi siempre recibes lo mismo… Y yo me estoy portando muy bien.

Todas me tratan como un bebe… pero eso a mí me encanta más que molestar.

Mi madre imagino que también se alegra pero no dice nada… ve el ir y venir de las enfermeras como una cosa ya normal. A veces sonríe cuando ellas se van… y yo me ruborizo ante ella.

Ahora ella esta medio dormida en la butaca… está ahí, relajada. Hemos pasado unos días muy intensos y ya más relajados, mi madre puede dormir casi toda la noche.
La miro mientras pienso… y pienso porque no puedo dormir.
Desde que llegue, las noches se me hacen muy angustiosa… temo dormir y volverme a ahogar y no despertar. Es una sensación increíblemente angustiosa y cuatro días después aun me sobresalta.

Después de todo lo que pasado estos días… de no comer en semanas, de la fiebre… de no levantarme ni moverme… de perder más de diez kilos… de aguantar la llegada a urgencias y de la intervención para drenar el flemón allí mismo sin anestesia, cosa que me permitió volver a respirar bien… de la sangre… del miedo…de las agujas que me metían en la misma garganta… y el gotero!!! Ese chisme que estaría conmigo una semana entera sin apartarse de mí. Todo eso, su recuerdo…
No me dejan descansar…

Durante el día todo es distinto… la llegada de la comida es todo un acontecimiento para mi… la dieta de masticación blanda es imposible aun de comer para mi… me meto las cosas en la boca y las saboreos… pero ni puedo masticar por el dolor y mucho menos tragarla. Así que chupo las cosas y bebo un poco de líquidos.
La llegada de las visitas me emociona en cantidad… Mi madre se alegra también, ella es la que habla… el corte en la garganta no solo no me deja tragar... Sino que hablar también es una odisea.

Aun así, sentado en la cama y ayudándome de aspaviento, recreo mis peripecias en urgencias con gran efusividad… mi madre me riñe continuamente y me pide que me calme… pero aguanto. Eso sí, estoy tan débil que me mareo con cuatro movimiento que hago. Pero recreo a la perfección lo que me hicieron y de tal modo, que con la habilidad que pudiese tener un actor, la visitas viven emocionadas el relato… Poniendo caras de dolor o de emoción según avanza la historia.

Pero en todas casi sin aire y acalorado término tumbándome triunfal en la cama… “El miedo se me iba desvaneciendo cuantas más veces contaba lo que me ocurrió”.
Aunque no recibí demasiadas visitas, ya que nadie apenas se enteró, si tengo que agradecer mucho las que tuve. “Qué cosas las visitas en estos casos, que llenan tanto de afecto y de calor a uno”.

Yo nunca había estado de paciente en un hospital, solo una vez de chico y apenas recordaba… quitando lo malo de lo que me trajo aquí… había cosas que me gustaban… las seguridad de sentirme cuidado… la tranquilidad… el trato… las visitas… incluso esa comida de hospital que nadie pensaría comer estando en su sano juicio, ahora se me antojaba un manjar en estos días…

Pero también el hospital me traía dolorosos recuerdos. Recuerdos de haber vivido casi dos años en este mismo hospital debido a la enfermedad de mi padre. El mismo hospital, diferentes plantas, diferentes motivos…. Pero los mismos dolorosos recuerdos, que juntos a años de mucho padecer, hoy en la soledad de la noche se suman a mi tormento.

Mi padre, su recuerdo… ahora algunas cosas cobraban mucho más sentido para mi… ahora entendía un poco mejor lo que mi padre pudo padecer en silencio tanto tiempo. Nunca se quejo… nunca le escuche una queja…

Y aquí estoy yo hoy, tumbado en la camilla mirando como el antibiótico colgado va bajando poco a poco por el tubo e introduciéndose en mis venas lentamente… y ¡Que dolor!… llevo cuatro días tan solo… y mis venas se recienten… el dolor al entrar el antibiótico en mi cuerpo me hace estremecer… ¡noto el calor! y me duele… es soportable pero molesta, ¡quema!

Me siento tan mal que no me quejo por vergüenza… la cara la contraigo de la quemazón cada vez que me aplican el gotero de ese antibiótico. Es la misma sensación que cuando te ponen un pinchazo en el trasero, y te duele el líquido al entrar…pues igual pero continuado durante muchos minutos.

Y es cuando pienso en mi padre… en la cantidad de veces que lo vi con el gotero puesto… en la cantidad de veces que le pregunte que si le dolía o le molestaba algo. Y en la cantidad de veces que él me contesto que no.

Que valiente mi padre afrontando su enfermedad durante años… y yo tan quejica por una simple infección.


En la soledad de la habitación, con el reflejo de la noche entrando por la ventana, viendo a mi madre dormir plácidamente en la butaca… se me caen lágrimas de dolor por mis mejillas.
Las noto recorrer mi cara pero las dejo avanzar, ¿puede? que mi padre también llorase en silencio por las noches cuando estaba solo. O ¿puede que no? ...



Yo hoy no lloro de pena por el dolor del brazo, lloro por el dolor de haber perdido a mi padre y lloro por lo que una persona tan buena como ella debió de padecer.




P.D. Dedicado como no, a mi Padre y a todas las enfermeras.



Cinco meses después, me encuentro de nuevo recuperado y preparado para escribir de nuevo.

viernes, 20 de julio de 2012

Un puñado de cosas buenas.


Hacía años que la cantera había sido abandonada, ya carecía de recursos.

Los dos jóvenes se adentraron en ella…

La valla metálica estaba en pésimas condiciones y no les fue difícil, superarla.
El mayor, llevaba años acudiendo a la cantera… aun quedaban pequeños fragmentos de jade y soñaba con encontrar alguno del tamaño lo suficientemente grande, para que tuviese algún valor comercial.

El joven por el contrario era la primera vez que se adentraba en aquel mar de piedras.

No era fácil rebuscar entre los guijarros esparcidos allí por millones, algún pequeño fragmento de jade.
El jade brilla una vez pulido, pero en su estado natural se asemeja mucho a un canto rodado cualquiera…

Los jóvenes pertrechado con unas sandalias cosidas con cuerdas y colgando de sus hombros un saco de tela. Comenzaron a saltar de piedra en piedra con tan pésimo equipo.

El mayor, a cada paso aleccionaba a su acompañante… le indicaba como buscar, que aspecto solía tener la piedra y a valorar su calidad… a cada paso recogía piedras.
Él acostumbrado a este trabajo valoraba alzando la piedra hacia el cielo, calculando su peso, forma y volumen… hablaba demasiado comparado con su acompañante, que se limitaba a observar y escuchar detrás de él atentamente.

“Al mayor ninguna piedra parecía gustarle, las miraba detenidamente y luego las arrojaba hacia atrás con una especie de desprecio voluntario”.

El joven que detrás de él andaba, las volvía a recoger… volviendo a repetir la misma operación que había observado minutos antes, “puede que en este punto el joven ya no escuchara al mayor”… y cada piedra que este tiraba… era recogida, observada y guardada con mimo en la alforja de tela que este llevaba.

Al acabar el día… ambos jóvenes detuvieron su búsqueda. El mayor atónito observaba la alforja del joven…. – ¡estás loco! , ¿Cómo has cargado con tal cantidad de piedras inútiles?

El joven asintió encogiéndose de hombros indicando que ni el mismo lo sabía…

El mayor frustrado, viendo que aquel estúpido joven no había entendido nada de las múltiples explicaciones dadas, se marcho malhumorado de vuelta a su hogar…

El joven por el contrario volvió a casa satisfecho, tenía toda una colección de pequeñas piedras que para él eran preciosas… y que una vez pulidas crearon un conjunto de diminutas piedras que relucían como las que más.



-“Y es este joven como yo, que camínanos en la vida acumulando ¡él piedras!… yo amigos..., sin importarnos nada más que lo que nosotros somos capaces de ver en ell@s.”-

jueves, 24 de mayo de 2012

Un día en el Zoo.


Dicen que el amanecer en África es maravilloso…dicen que observar el despuntar del sol en el horizonte es una visión única e irrepetible… dicen que el color rojo de la tierra es fruto de la sangre que la madre naturaleza derrama en este salvaje lugar.

Los ruidos de los animalillos nocturnos van siendo sustituidos por bostezos de grandes felinos, que perezosos van despertando junto a los ruidos que hacen sus presas al corretear.
De una manera u otra, la sabana se pone de nuevo en movimiento, un nuevo ciclo comienza como cada día…. “Unos morirán para que otros puedan continuar viviendo”. Y mi visita prevista hoy al zoo debe haberme inducido a soñar con África.

Yo como si de África se tratase, me he levantado como un depredador hambriento. Y en cierto modo lo soy. Animal y ¡hambriento! y encima un animal de costumbres. Por eso me he vestido rápidamente como cada mañana, he cogido mi gorra, mi mochila, mi cámara y me he ido al mismo bar de cada día a desayunar. Gran tostada y un buen café con leche. Un desayuno típico, no estoy en África realmente, así que no me veo obligado a cambiar mis hábitos… o al menos de momento aun no…

Llevamos planeado la visita al zoo semanas antes… y los días no han ido acompañando. Primero frio, luego mucho calor… temía que el día elegido, fuera el peor. Pero el día amaneció como a mí me gusta, soleado pero fresquito…
Tengo que recoger en su casa a mis dos invitadas. “Qué bien ir con personas que comparten el gusto por la naturaleza tanto como tú”

Bien pertrechados entramos en el zoo… sentimientos contrarios se me vienen a la cabeza y al corazón… ¿se puede conciliar la pasión por la naturaleza con un sitio como este?... Pronto descubriría que sí.

El zoológico está muy cambiado, se nota la inversión que se ha hecho en este lugar, “ser un centro de cría del lince ibérico en cautividad, debe haber reportado mucho al zoo”…
La entrada principal resulta impactante…. Muy bien cuidado todos los detalles y una exuberante vegetación hacen las delicias de la vista,,, pero son los flamencos en su lago ,los que nos reciben y son el centro de las atenciones y de las primeras fotos de los visitantes que se agolpan en el murito que los protegen, para retratarse con tan bella imagen de fondo.

Justo aquí, me llevo la primera sorpresa del día, Carla con tan solo 8 años, saca un cuaderno nuevo y un lápiz, ¿Qué cosa?... ¡tiene pensado anotar cada animal que vea y cada planta!
¡No solo me sorprende! Me alegra jejeje, pero hacemos un pacto, primero yo la ayudo con los animales y luego ella en un halago de condescendencia hacia a mí y a sabiendas de mi pasión por los árboles accede a dedicar la última parte de la visita, a ver los arboles y anotar los más señalados ejemplares.

Y empezamos primero con un paseo en tren que nos lleva por todo el parque… ya vamos viendo un adelanto de lo que nos espera…

Al bajar las prisas son para ir a ver a Buba, el elefante del zoo, pero no lo vemos, es su lugar, vemos a una manada de estatuas a tamaño natural de varios ejemplares en el lugar que ocupaba Buba… según reza el cartel, una vez cumplido 25 años, ella, “pues es una elefanta” ha sido enviada a un zoológico de Hungría para que pueda emparejarse y ser madre…

La niña al principio se lleva una desilusión pero nuestras explicaciones sobre el bien del que se haya trasladado, terminan por convencerla.

El resto del día transcurre con emoción, cada animal, cada anotación en ese cuaderno, nos va haciendo comprender que casi todas las especies que vemos están con un farolillo rojo, eso indica que están gravemente amenazadas o a punto de extinguirse…
Cada animal y el intento de cría en cautividad, están apadrinados por empresas nacionales y locales que ayudan a la conservación de las especies allí reunidas.

Es el león, el más espectacular para mi junto con las largas jirafas de todo el parque… impresiona estar a tan solo un metro de tan grandes animales, y hoy el león esta juguetón, pues no para de rondar a los humanos mirones que con exclamaciones siguen sus movimientos al otro lado de la reja, la hembra parece ajena a tanto alboroto. Con estos dos, solo hay 250 más en todo el planeta. Y una placa reza y advierte del desastre al que el león asiático está condenado… sin hábitat naturales, solo les queda sobrevivir en zoológicos o en pequeñas reservas…

Son tantos los que hay y tantos los programas de cría que me sorprende el zoo, esto no es una exposición… es un intento desesperado de recuperar especies de todo tipo, aves, mamíferos, reptiles… hay de todo. Y en algunos lugares indican que el animal ha sido recuperado y es imposible devolverlo a la naturaleza.
Cualquier amante de la naturaleza no deja al menos de cuestionarse que estamos haciendo mal.

Al llegar al jardín botánico ya estamos algo más cansados, pero leer los carteles de los arboles nos divierte. Árbol del amor, trompetas del juicio, sombrilla china…. “Nombres curiosos y sobre todos muchos”
En el parque hay 150 especies de árboles diferentes,,, el ultimo es un ombú, un árbol del que todos han escuchado hablar alguna vez, pero nadie sabe cómo es, o nunca lo ha visto ,,, y aquí hay un gran ejemplar, traído de la argentina imagino… pues es su hábitat natural.

Es imposible resumir en tampoco espacio, como nos lo pasamos…pero lo que sí, es que volveremos.
Carla lleva un cuaderno entero de nombres anotados y yo un montón de fotos en mi cámara… Su madre que es todo lo contrario a su hija, pasea junto a nosotros rebosante de tranquilidad de camino a la salida…

A veces me pregunto que pensara de mí ella, cuando me ve todo el tiempo chinchando a la niña y la niña a mí… ¡y sobre todo comportándome como un niño de 8 años! Imagino que nada bueno jejeje… a veces hasta yo me lo creo, pero no puedo dejar de actuar de una manera infantil con ella…

Creo que lo pasamos bien juntos,… ambas compañías me vienen my bien… “la serenidad de la madre y el nerviosismo de la hija”


Un día en el zoo puede que no se pueda comparar con un día en África… ver que el noventa por ciento de las especies son africanas… me hace pensar cuanto queda para que África deje de ser, lo que creemos que es, un vergel de plantas y animales…
Solo en casa, pienso que solo podemos rezar para que los hijos de nuestros hijos no tengan que conformarse con ver un mundo con digitalizaciones de animales en parques tecnológicos porque ya no existan… ojala no se destruyan mas hábitat naturales y aprendamos a preservar los que ya tenemos.

A ver si un día África deja de ser la herida abierta del planeta…



“Ahora solo me queda disfrutar ya acostado en la cama con el recuerdo de las experiencias tan gratas vividas en nuestro pequeño safari dominguero”

jueves, 3 de mayo de 2012

El guardián.



Hace años. Muchos años… una joven princesa, que vivía en un reino muy lejano y exótico. En un lugar de la india profunda, cumplió sus dieciochos años de edad. Su padre el marajá decidió casarla con un apuesto príncipe hindú vecino.

La joven era hermosa, una joven de piel morena, de cabellera negra recogida en una larga trenza, de ojos verdes turquesa, y que irradiaba belleza natural por donde pasaba… pero a la vez la princesa también era testaruda y caprichosa.

Nada más conocer al apuesto joven, la muchacha ya sabía que no aceptaría casarse con él… y después de varios minutos escuchándolo….se levantó y le dijo a su padre:
¡Padre! Este hombre no será nunca mi esposo…. Y acto seguido la princesa huyó a su habitación…
Su padre indignado y avergonzado se excusó ante el joven y la castigó a permanecer encerrada en lo más alto de una torre,… hasta que entrara en razón o aceptara a alguno de los candidatos que se prestaban a cortejarla. Jóvenes reyes vecinos, hijos de marajás influyentes, y toda clase de gente de gran relevancia. Incluso algún príncipe venido de algún reino lejano de occidente. Se ofrecían para cortejarla.

El marajá encargó la vigilancia de la celda a uno de sus más valerosos soldados. El joven soldado cada noche prestó guardia sin reparar en los lamentos de la princesa, ni los golpes ni los gritos inmutó al joven guardián.
Pasaron los días, y las semanas… y la princesa se negaba a recibir a ningún pretendiente…. Mientras, el joven cada noche hacia guardia inmóvil frente a la puerta. Ávido de impedir cualquier intento de ayuda o auxilio.
La princesa encolerizada por el encierro tardo un mes en apaciguar su genio… y una semana más en asimilar su destino…

Una noche ella abrió el pequeño ventanuco del que disponía la puerta maciza de la celda… y siseo al guardián…
¡Oye tú!

Déjame salir y te daré lo que me pidas…

Al principio el guardián ni siquiera volvió la mirada para escuchar lo que la princesa le decía…
Pero ella cada noche le tentaba con múltiples ofertas a fin de salir de aquel cautiverio.
El guardián con el paso de los días empezó a sentir lástima de aquella joven y una noche abrió la portezuela él y le dijo: ¿qué quieres?

Ella incrédula le dijo: ¡quiero que me dejes salir!

Él le contesto que eso era imposible…que eso no podía concedérselo…. Ella contrariada cerró la puertecilla de un brusco golpe.

Pasaron dos días y ella una noche le hablo: ¿cuéntame que pasa afuera?
El guardián le relató como durante días, muchos ricos pretendientes hacían cola para solicitar una entrevista, también le contaba los detalles de palacio y los muchos rumores que corrían sobre la suerte que a ella misma le esperaba…

Durante días guardián y cautivo hablaron noche tras noche… separados por una maciza puerta, que no impidió que poco a poco se fuese forjando una buena amistad entre ambos.

Durante la noche él le contaba mil y una batallas, que el mismo había vivido o había visto de primera mano. Relataba las aventuras con muchos aspavientos y manejaba su espada de aquí para allá, blandiéndola como en la batalla…. A lo que a la princesa expectante le correspondía con gestos de terror cuando el malo atacaba y con brillos en los ojos cuando el relato denotaba la inminente victoria del intrépido aventurero.
Cuando el cansado guardián, descansaba de sus aventuras, la princesa le relataba las visitas a las que su padre le obligaba a asistir… de manera burlona gesticulaba imitando a los pretendientes a los que acababa de conocer… se reía burlona y los imitaba, a todos algo le sacaba una risa…. Bromeaba con el que andaba como un caballo, y en la celda imitaba el altozano andar de un caballo, haciendo las risas de su guardián… se cubría con las cortinas a modo de capa para imitar el estúpido aspecto con el que algunos se habían presentado creyendo impresionarla, vestidos de manera estrafalaria… y así un sinfín de anécdotas.

Debió de pasar meses y la princesa no parecía tener la intensión de aceptar a nadie….lo que exasperaba a su padre. Lo que más le irritaba es que la princesa cada vez parecía más feliz en su cautiverio.

Una noche el guardián al comenzar su guardia, sorprendió a la princesa con una rosa roja robada del jardín, con la que obsequio a modo de regalo. Un detalle inocente por la amistad que se estaba forjando entre ellos…
La princesa sorprendida, acepto el regalo… ¿una rosa? ¿Una sola rosa? Y arrancada del mismo jardín suyo….nadie había tenido la osadía de regalarle algo tan ínfimo nunca…. Para ella una rosa no era nada, pero debió despertar en ella una sensación rara… pues agarro la rosa fuertemente como algo extraordinario…. ¿Que tenia aquella simple rosa que no hubiese tenido nada de lo que antes ella poseyó?

Fuese lo que fuese, la princesa cambio.

La amistad tan afianzada que antes parecía inquebrantable ahora parecía desvanecerse en un fino hilo… y asustada cerro la portezuela de la celda con cerrojo.

El guardián sin saber que ocurría golpeaba levemente la puerta cada noche, para llamar la atención de la princesa sin despertar alarma… pero ella no respondió nunca a sus llamadas.

Un día la princesa pidió a su padre que cambiase al guardián, por otro… su padre le pregunto ¿Qué por qué debía hacer aquello? y ella le contesto ¡hazlo papa! Hazlo si quieres que cumpla con tus deseos….


Y esa misma noche un nuevo guardián, hacia guardia frente a la puerta de la alta torre donde la princesa, acostada en su alcoba agarraba fuertemente entre sus manos la rosa marchita que aquel otro guardián… le había regalado con tanto cariño algunos días atrás…

miércoles, 11 de abril de 2012

La orilla.




En unos de mis muchos paseos de verano, uno de esos días cualquiera en los que el sol reluce allá en lo más alto y los pájaros cantan como siempre… me tropecé con una lagartija que a la orilla del rio observaba atentamente la otra orilla.

Al acercarme vi que no se asustaba, e hice el amago de golpearla suavemente con la punta de mi zapato… el leve toque no izo que la lagartija se moviese… pensando que estaba muerta o frita de tanto sol, con el dedo la toque… fue un toque muy suave, pero imagino que lo suficientemente enérgico como para que la hiciese retorcerse de inmediato.

Aun así la lagartija ni apenas se inmuto. Desconcertado y extrañado a la vez, me senté junto a la lagartija dispuesto a descubrir que llamaba tanto la atención del aquel diminuto bicho.

Mire yo también hacia la otra orilla. Allí sentado no podía apreciar nada… ¿qué es lo que llamaba su atención?... empecé a especular sobre los motivos de aquel extraño comportamiento… ¡y allí estaba yo sentado!, ella sobre un canto rodado calentado por el sol de la tarde veinte veces más grande que ella… y yo mil veces más grande que ella sentado sobre la hierba. Formando ambos dos figuras extrañas y nada natural en tan bello paisaje…

¡Tan inteligente que me creía y no era capaz de desvelar que ocurría!… pensaba en silencio.

Durante horas espere a que mi vista pudiese mostrarme o dilucidar aquello tan fascinante que en la otra orilla debía de ocurrir.
En un momento dado la lagartija soltó unas palabras sin que su cuerpo se moviese ni tan siquiera un poco… Ella dijo: ¡necesito cruzar al otro lado!

¿Cómo? ¿Cruzar? Debía estar soñando pensé.

La lagartija ¡me había hablado!, dude si contestar... “decir algo suponía aceptar que ella había dicho unas palabras y eso daba a entender que me creía loco”, eso o el sueño era tan real que simplemente me asustaba.

La lagartija volvió a decir: ¡necesito cruzar al otro lado!

Yo ya no entendía nada… ni me explicaba aquel hecho… bobamente pregunte: ¿y para qué?
Ella callo unos segundos y me dijo: ¡no ves que allí el sol brilla más!, que la hierba es más verde y tupida, que las piedras son más grandes y calientes… y que todos son más felices…

Escuche atentamente sus argumentos, pero por mucho que miraba una y otra vez hacia la otra orilla… yo no veía diferencia entre ambas.
Decidí levantarme para observar desde una altura más elevada si era cierto lo que aquella lagartija obsesionada me decía…
Me volví a sentar a su lado y le dije: lo siento pero me temo que es exactamente igual un lado que el otro…

Ella me dijo, ¡imposible! ¿No ves la hierba verde brillar mucho mas, mecida por el viento? ¿No ves que hasta los pájaros sobrevuelan más ese lado?, ¿no ves que el rio brilla más en aquella orilla?…. Y así estuvo un largo rato…, a lo que yo, más por lástima que por convicción acepte ayudarla.
Cogí a aquella lagartija pequeña sobre mis dos manos unidas y cruce el pequeño rio con ella. Tarde tan solo un minuto, pero para aquella lagartija esa distancia era todo un océano.

Y suavemente la deje sobre una bonita y redonda roca de color clara que calentada por el sol… me pareció el lugar más idóneo.
Allí la deje, feliz por mi acción emprendí mi camino de vuelta a casa.

Paso una semana, y debo admitir que cada día pensaba ¿qué tal le irá a la pequeña lagartija en su nuevo hogar?
Llego el domingo, y me dirigí a mi paseo semanal. Pero en aquel lugar no había nadie, la lagartija no estaba y preocupado me senté un rato largo… ¡y fue largo!, pues paso al menos varias horas… pero allí no había nadie.

Extrañado mire a la otra orilla… ¿habría vuelto la lagartija a la antigua orilla?, decidí cruzar el pequeño rio nuevamente.

Triste observe su cuerpo flotando inerte entre las piedras de la orilla… la recogí con sumo cuidado entre mis manos y con cariño la deposite en la piedra donde la encontré la primera vez que la vi… su cuerpo ahora inerte y flácido, presentaba un aspecto demasiado desgarrador. El sol que antes tantos días la calentó…. nada podía hacer ya por ella.

Me quede una hora meditando mientras la observaba, ¿que razones hicieron que la lagartija decidiera volver a cruzar el rio de nuevo?… no lo sabía y me sentía culpable.

Cuando note su cuerpo calentado por el sol, horade un hueco en el suelo y la deposite con mimo en el….

Su cuerpo descansaría ya por siempre en aquel lugar que marque con un pequeño montículos de guijarros pequeños que saque del río.



Aun hoy, cada vez que camino por su orilla, no consigo entender que vio la lagartija de especial en aquel otro lugar que no tuviese en este…

domingo, 8 de abril de 2012

La niña de los calcetines bonitos.





Cuando dos desconocidos, dos amigos que están separados cientos de kilómetros deciden conocerse en persona, después de ser amigos virtuales durante meses… ¿suele?, e imagino y digo suele, ¡pues es mi primera vez! ser inquietante a la vez que interesante.

Aun no sé como un día me dijo que se venía a verme a Cádiz y que si quería pasar unos días con ella en Semana Santa aquí en mi tierra. Debo admitir que me cogió tan de sorpresa que por unos instantes dude silenciosamente que contestar, ¿pero que tenía que perder?, hace meses que la conozco y he sido yo quien se ha ido colando en su vida poco a poco.

¿Cómo se puede colar uno en la vida de otro? Imagino que simplemente con suerte y con interés. Eso, y como no el azar por supuesto. Me hace gracia decir que desde que vi la carita esa pequeña que sale en la pantalla de Facebook. Algo me dijo, o me empujo a que invitara a esa persona a ser mi amiga. Esta vida es complicada y no creáis que ganarse la amistad y mucho menos el respeto de alguien es fácil. Pero imagino que yo con ella tuve la suerte de convertirme en un contacto ameno, ¡digámoslo así!, pues no soy yo quien puede ni deba decir que adjetivo me identifica mejor. El caso es que nos hicimos amigos y ambos hemos compartidos buenos ratos de conversación.

El caso es que planeamos el viaje y la estancia, y dejamos correr los días.

Al día siguiente de decirle que si, no sabía ni siquiera donde me había metido, ni donde podría llegar a meterme… ¿Me preguntaba mil cosas?… me surgieron tantas dudas como miedos, si algo me caracteriza no es precisamente mi arranque…. pero si algo nos caracteriza a los dos… es que desde el principio nos hemos dichos y contado las cosas muy claras, y teniendo bien claro las cosas, mi única preocupación era ya la de planear unas rutas interesantes. Y hacerlas de una manera sencilla, para que se pudiese hacer rápidamente una idea de lo que es Cádiz y sus alrededores, y en definitiva que se lo pasara lo mejor posible.

No voy a describir cada lugar que visitamos, pues son demasiados y podéis imaginaros los que sepáis o conozcáis Cádiz, que pudimos ver y que vimos… sus murallas, sus baluartes, sus alamedas, sus calles, su catedral, su gente y ¡cómo no!, sus playas… mucha cosas que ver, y tan poco tiempo.

Lo que sí quiero contaros es como me sentido… antes, durante y después de su visita.
El día que llego, se coló de sorpresa donde trabajo sin avisarme, nada más entrar en la tienda la vi y siempre recordare esa primera vez, cuando vi su cara en persona por primera vez, su pelo y su sonrisa es lo que más me gusta de ella… inmediatamente deje de atender a los clientes y los deje con mi compañero y salí a darle dos besos, ¡no podía creerlo!, estaba aquí, frente a mí, sonreía feliz, nervioso… quería abrazarla, quería sentir que era verdad que estaba allí frente a mi…. Pero me limite a alargar mi mano sobre su brazo a fin de tocarla con un suave roce. ¡Sí! era real estaba allí y desprendía alegría a borbotones.

¿Qué me paso? ¿Qué era eso que tan feliz me hacia e ilusiona por igual? No podía explicarlo, pero estaba inmensamente feliz, su sonrisa, sus gestos, su naturalidad… era una chica preciosa y natural. ¡Su voz!, me preocupaba que no me entendiese, los andaluces hablamos muy rápido y de una manera un poco deje, ¿le pregunte si estaba bien? ¿Si me entendía perfectamente? Su voz a mi me pareció melosa y preciosa. Apenas pudimos hablar más esos primeros minutos en los cuales nos conocimos…
En los días siguientes, en tan solo dos días descubrí una mujer maravillosa, con unas virtudes extraordinarias que ni ella sabe que tiene, me alegraba cada minuto que pasaba con ella,, me reí mucho con ella, generosa, bondadosa, educada, amable, inteligente, caprichosa, infantil, geniosa, divertida, espontanea, sencilla y sincera!! Muy sincera… cada situación era un reto, si no bromeaba yo con algo, era ella la que me hacia reír con algunas de sus cosas.
Creo que nunca un día se me había echo de tan pocas horas…. como estos, qué tenido la suerte de compartir con ella.

¡Paciente! es la mejor de sus virtudes, pues aguantarme a mis dos días seguidos es algo duro de llevar.

Ambos hablamos mucho, de hecho cada minuto se aprovechaba de conversación y pronto aprendimos a interrumpirnos contantemente de una manera divertida , ambos queríamos y teníamos tanto que decir que en definitiva la mitad del tiempo peleábamos por tener la palabra. El tiempo se hacía insuficiente, yo creo que no hemos pasado, ni tan solo un minuto los dos callados.
Todo esto ha hecho que me sintiera de una manera muy especial, ella ha hecho que me sintiera bien.

¡Hoy se ha ido! Como todos lo bueno en esta vida, es breve, y para mi aun lo ha sido más.
Tengo un nudo en el estomago, hoy he tenido que trabajar y mis compañeros les ha sido difícil soportar mi mal humor, pero estaba enfadado con el mundo, estaba enfadado con mi suerte y estaba inmensamente triste porque mi amiga… esa que tan feliz me había hecho, se volvía a ir, a recuperar su vida… y mientras una sensación de soledad recorría mi cuerpo.

Son las doce de las noche, hace tan solo doce horas que no la veo y mi mundo parece haberse derrumbado.

Me gusta ser como soy, aunque sufra con las despedidas de un amigo… que lamente que la vida a veces no me dé una oportunidad. Pero me siento el hombre más feliz del mundo, de tener la suerte de haber conocido a alguien tan especial como a la “niña de los calcetines bonitos” como cariñosamente me gusta apodarla.

¡Gracias, amiga!
Por despertar en mí las ganas de vivir.




“Para mí el sol ya no brilla igual en Andalucía desde que tú ya no estás aquí”

jueves, 29 de diciembre de 2011

El día que quise coger una estrella.


Tengo la costumbre de releer o al menos ojear una y otra vez los libros que durante años he ido comprando. La mayoría son de divulgación, llamo divulgación a libros donde aprendo historia, geografía, naturaleza y en fin…todo lo que me haga saber más de todo lo que me rodea.
Ayer estaba algo cansado y aburrido… y entrar en el baño sin un libro es un delito para mí. Aunque actualmente estoy leyendo un libro llamado “Dime quien soy”, su gran tamaño me hizo pensármelo dos veces. Y así decidí mirar en mi mini biblioteca algo más grato para este día. Tras ojear de pasada algunos volúmenes cogí uno de astronomía que me apasiona. Este en particular hace años que lo tengo y es una guía del cielo nocturno fantástica, habla sobre los orígenes del universo, nuestra galaxia más cercanas y como no, de nuestro sistema solar. Así que decidido ya voy por el camino viendo alguna que otra foto. “La gente se preguntara porque tengo la costumbre de leer en el wc, y la verdad es que no lo sé. Cuando se vive en una casa pequeña con cuatro hermanos, te das cuenta de que no hay lugar relajado para leer, y es el wc el único espacio de la casa que te permite disfrutar de este rato de soledad. Así que desde que era un niño con mis tebeos de Mortadelo y Filemón… la costumbre no me ha abandonado, y muchas veces solo entro por el vicio de leer”.
El libro es interesantísimo… tiene multitud de imágenes de galaxias, nebulosas extrañas, estrellas lejanas, y fichas de planetas con sus composición y datos de sus orbitas, lunas y mucho mas… explica de una manera sencilla tantas cosas que es muy amena su lectura y su visualización… es una manera bonita y sencilla de ver como es el mundo a nuestro alrededor.
Estaba tan metido en las imágenes, releyendo sus pies de fotos que sin darme cuenta llegue a un marca páginas que llevaba allí, pues posiblemente siete años.
Nada más verlo una avalancha de recuerdos azoto mi dichosa memoria, llenándola de recuerdos que no era capaz de controlar. Eran tantos, que aturrullado, acostado ya en la cama, intente dar orden y sentido a aquellos días… que de forma tan brusca había vuelto a recordar.
Y eso es lo que pretendo contaros hoy.
Por aquella época yo disfrutaba de una vida más ajetreada, vivir con alguien conlleva muchas más cargas domesticas y responsabilidades que cuando uno vive solo y a su antojo. Así que cada año sabiendo que tan solo tenía una semana de vacaciones, llegada las fechas, programaba de antemano lo que iba a hacer cada día de la semana.
Eso si no era tan bonito todo. Mi pareja también tenía gustos, así que ambos hacíamos cada uno una lista y luego llegábamos a un acuerdo común para hacer lo más posible, yo iría a los sitios que ella quisiera como un día de compras y yo por ejemplo elegiría un día de campo. En fin, durante años esto tan bobo nos funciono muy bien, y un año una de mis peticiones era quedarnos a dormir en la casa de campo que tienen mis padres y desde allí poder hacer uso de mis cartas celestes de constelaciones y ver cuántas estrellas era capaz de identificar.
Así ella acepto y un día no quedaríamos con mis padres a pasar la noche.
Yo recuerdo perfectamente los días previos… prepare todo a conciencia. Saque del cajón la brújula, importantísima para orientarme. “Brújula que aun conservo y que es un tesoro para mí. Es una de las cosas que desde niño uno sueña poseer y te llega de mayor no sin ello afectar a la magia que conlleva tenerla y observarla”.
Prepare el libro… se que fue en julio, porque la pagina marcada coincide con la carta celeste del cielo de dicho mes.
Observe detenidamente durante muchas horas las posiciones de las constelaciones, e intente grabármelas en la mente para así facilitar luego la búsqueda. Y un día allí estábamos ella y yo en casa de mis padres un día cualquiera del mes de julio.
No recuerdo muy bien que hicimos, pero si se que cenamos juntos y temprano. En el campo ya a las once de la noche incluso en verano parece que es bastante de noche. Debido a la poca luz, a que no hay calles ni coches, la contaminación lumínica es mucho menor que en la ciudad. Todo parecía prever una noche fantástica.
Nada más salir. Lo primero que note es que el viento que soplaba tan agradable de día,,, llegada la noche y la oscuridad se convirtió en un compañero algo indeseable y fresco. Ya eso hizo que mi pareja pusiera las primeras pegas. Pero eso no me afecto. Intentaba que tuviera un poco de paciencia, el fin de todo era compartir aquello juntos. Solo yo podía hacerlo, pero yo quería que ella compartiera mi pasión al menos unas horas.
Ya sabía de antemano donde estaba el norte y donde estaba el sur, lo había visto en cuanto llegue. Lo que no sabía es que muchas de las estrellas están en un plano bajo y medio sobre el horizonte… y justo donde debía mirar, tenía una valla alta de adoquines y una loma bastante elevada detrás. Pensé que también era mala suerte, hubiese sido más fácil empezar a localizar las del horizonte.
Pero mucho peor fue la extrema oscuridad, no me dejaba ver con detalle nada del libro. Aun así convencido fui por un linterna…no podía imaginar que al iluminar un papel tan brillante y de tanta calidad se reflejaba como un espejo la luz y no se viese nada. Un libro con fotografías a todo color y de tanta calidad que esperaba.
Por más que miraba hacia arriba, con la linterna de lado iluminando tenuemente el papel, con un viento y un frio complicándonos el momento… yo no llegaba a ver apenas una docena de minúsculas estrellas.
Estaban tan repartidas y apagadas que ni siquiera era capaz de ver el carro en tan dichosa noche. Poco podía hacer ya… Ella no abrió la boca ni una vez más en todo el rato que siguió, supongo que a medias se lamentaba por mí… a la misma vez que se alegra de ver que se acababa. Un último intento fue irme a la parte posterior orientada al sur. Allí lo cosa estaba más difícil… los arboles del huerto me impedían la visión totalmente… solo mirando hacia arriba se veía el cielo… pero nada, las grandes y luminosas están hacia el horizonte. Ni la escalera alta hizo que viese un poco más allá de lo que tenía delante mismo.
Sé que entre en la casa un poco abatido… un poco de mala suerte unido a la inexperiencia habían hecho que todo se hubiese quedado en un vergonzoso fracaso. Ni mis padres me dijeron nada ni mi pareja… pero si hice varias bromas sobre la mala suerte para que no se sintieran mal. Al fin y al cabo es y era una tontería.
Un sueño más de los muchos que tenemos. Lo bonito de todo es que aun nos maravillemos con cosas que para otros son bobadas.

“Lo que hace a uno diferente, es lo que los demás no llegan a hacer…”


Feliz fin de año. Suerte a todos.

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