miércoles, 13 de julio de 2016

Tacto.


"No se puede definir con palabras la sensación que experimenté cuando agarre su suave mano para ayudarla a bajar.... nunca había visto a esta chica, ni siquiera imaginaba que alguien así pudiese existir, y allí estaba ella de pie junto a mi hablándome y yo no sabía ni que decir..."

Su tacto suave, su delicadeza y su elegancia, desprendían un aire a frescura, que me embriagaba... llegando hasta el punto de que ni recuerdo lo que hablamos en ese momento...

Su tono de voz me cautivo, como sirena a marinero a la deriva, así me sentía yo frente a ella...

La observaba mientras me hablaba... todo parecía pasar a cámara lenta, su mirada, su pelo, su vestido, sus suaves movimientos al hablar...todo me encantaba y aceleraban la necesidad de guardar un recuerdo completo de aquella chica.

Y es su recuerdo, pasado ya muchos días lo que me sigue perturbando, a la vez que me hace feliz...
Cada noche en mi cama, cierro repetidamente mi mano, intentando.... volver a sentir aquello que me produjo agarrar la suya.

Por desgracia esos segundos ya no volverán, y sé que tampoco se repetirán…
Porque no podría agarrarla eternamente.



Pero si puedo seguir siendo feliz con la sensación que ella me proporciona.



Y es que uno vive para sentir....y siente para vivir.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Dos



"Cuando alguien como yo decide querer a alguien lo hace o no lo hace."

Han pasado tres años desde que me enamore de una silueta, tres años desde que me enamore de un pelo... de un color ... y tres años que me enamore básicamente de alguien que ni conocía.

Decidí después de muchos años arriesgarme a querer.

Es sabido que nunca he tenido la valentía de decirlo ... bueno al menos a ella... y aunque lo intentado mil veces... nunca pude. Siempre me preparaba cada día que me la cruzaba, ese día iba a ser el día me decía... pero ambos ni nos mirábamos. Ella y yo nunca nos hemos mirado abiertamente... yo siempre he pensado que evitaba el contacto visual y a lo que yo nunca he podido articular palabra... simplemente han hecho que pasara mil cincuenta y nueve días en los cuales la he amado en silencio. Esperándola cada día en la acera, para simplemente cruzarme con ella una y otra vez... por el simple placer de verla y como no, con la esperanza de que un día me atreviese a decirle ya no que la amaba.... sino simplemente un hola.

Durante todos estos años nadie me ha interesado más que la chica que tanta pasión despierta en mi …y es que simplemente contemplar el vaivén de su pelo recogido mientras camina... despierta en mi un estremecimiento general que caigo embobado …y es que incluso su color de pelo me parece único...es un sentimiento tan difícil de explicar en palabras... que simplemente yo mismo quiero pensar que es lo que ocurre cuando uno ama algo con todo su corazón.

Durante todo este tiempo... conseguí averiguar cómo se llamaba y me atreví a escribirle un mensaje por una red social.... cosa que, aunque estúpida no lamento, aunque nunca recibiera respuesta.
Siempre me mantenido fiel a mis sentimientos, pero hace unos días decidí romper con este amor platónico, y digo romper porque he hecho que mi corazón se divida en dos... quiero dejar salir esa parte que no es esclavo de este amor sin sentido.


"Parece que la vida no es tan lineal y simple como nos parece a todos..."

El corazón no esclavo ha sido capaz en tan solo una semana... de interesarse por otra persona. De hecho, se siente mucho más feliz que nunca y está dejando ver deliberadamente a los que no lo conocen como es...y se siente feliz de darse a conocer y abrirse camino.

Por el contrario, el corazón esclavo en tres días a conseguido un saludo... en dos días a conseguido una sonrisa.... y hoy, se ha parado a hablar con ella durante unos minutos.




Hoy es un día un poco complicado para mí...


y es que no sé qué voy a hacer con dos corazones en mi pecho…

sábado, 18 de abril de 2015

El hilo rojo.




Hace días que volví a escuchar una referencia sobre una antigua fabula japonesa que trata sobre un hilo rojo invisible que une a personas, que por lo visto están destinadas a estar unidas de una u otra manera durante sus vidas.
La definición que hace wiki pedía de ella es la siguiente:
“El hilo rojo es una creencia tradicional en Asia Oriental, presente en la mitología china y en la japonesa, entre otras. Cuenta que entre dos o más personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un «hilo rojo», que viene con ellas desde su nacimiento. El hilo existe independientemente del momento de sus vidas en el que las personas vayan a conocerse y no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, pero es, siempre, una muestra del vínculo que existe entre ellas.”


Aunque como siempre, todo puede tener múltiples interpretaciones, yo siempre he pensado que esto no deja de ser algo en cierto modo difícil, y descarto que esto se trate solo del amor. Lo primero porque uno no siempre va a esperar al amor de su vida eternamente, y sería muy cruel pasar toda una vida unida de manera invisible a otra persona… y simplemente conocerla en la vejez.
Yo creo que esta creencia se basa en la unión que existen entre personas que se necesitan, y ciertamente la más usada es entre padres e hijos adoptados. Donde la fabula cree que se está predeterminado desde el nacimiento a encontrarse. Y pensarlo así es ciertamente lo bello y gratificante de esto, y creo que de hecho se ve con cada familia que adopta.
Mágicamente yo he vivido eso en una persona muy cercana. Y las veo juntas y te paras a pensar que maravilloso ha sido el destino que las unió.
Por eso me decido a pensar que estos lazos van más del simple amor sentimental… a un amor más profundo y bello.


Da igual la gente que haya, el lugar donde estés o la situación … simplemente notas que con solo mirarla te has entendido con ella sin siquiera pronunciar una palabra… cuando una mirada basta para saber todo lo que la otra persona te quiere decir, siempre terminas dibujando una sonrisa en tu cara al recordarlo. Da igual los años y que caminos tomes, cuando encuentras a alguien así… vas viendo a la vez que trascurre el tiempo como cada vez más te convences de que algo especial te une a ella.
Yo tengo una deuda con alguien muy especial en mi vida…. Alguien que está conmigo desde el principio de los principios, cuando uno ya es un chico y empieza a explora el mundo que lo rodea. Ese alguien que siempre demuestra gran interés por compartir cosas contigo… personas que posiblemente no le diste el espacio o la relevancia que merecían… pero que no cejaron en su empeño en estar ahí. a tu lado.
Cuando desde el punto de vista de la experiencia de los años vividos… vas echando la vista atrás y te das cuenta de las cosas que has vivido….es a veces cuando descubres que hay gente desde el principio que siguen a tu lado. Y yo hace muchos años que me di cuenta y empecé a valorar el cariño sincero que mucha gente ha demostrado hacia mí durante todos estos años.
Contar cada cosa, anécdota o experiencia que hemos compartido no seria fácil… pero simplemente con expresar el cariño profundo públicamente que siento por ella... basta para dar a entender que pocas personas han estado y sé que van a estar conmigo hasta el final de mis días… y tengo claro que ella si lo va estar… pues lleva demostrándomelo abiertamente desde que nos conocimos.
Yo he ganado con los años confianza y seguridad en mi mismo… y debo admitir que de joven este amor era fácilmente confundible e incluso censurable… a veces, por no decir bastante, incluso huía de demostrar públicamente muestras de cariño por temor a malinterpretaciones o habladurías…. Y que seguramente lamentare el resto de mis días…. Pero puedo resarcir ese error invirtiendo el proceso.
Y lo hare sin siquiera tener que decir te quiero. Ya que no hace falta. Pues como he dicho hay personas en tu vida a las que simplemente con mirarlas ya saben leer en tus labios las palabras de agradecimiento que dices con el corazón…
Por sentirte querido de esa manera se que un hilo rojo me une a ella y lo bueno de esto es que uno nunca va estar por lo tanto solo en la vida.

Es posible que el hilo desencadene en varios sitios más…. Yo de momento solo conozco este y le doy gracias a dios por tener a alguien así a mi lado… creo que la mejor manera de agradecerle todo lo que de manera incondicional siente por mi….
Es decirle simplemente .... TE QUIERO.

martes, 22 de abril de 2014

Los Sueños.




Casi ni me acordaba de cuánto tiempo hacia que no soñaba…

Claramente sueño cada noche, pero un verdadero sueño es aquel que nada más abrir los ojos, hace emerger una amplia sonrisa seguida de un cúmulo de sensaciones que ni se explicar. Eso, junto a esos breves segundos que producen un placer tremendo… es a lo que yo llamo soñar.

Si la gente, o yo mismo pudiésemos elegir que soñar, realmente no tendríamos tanto placer en ello… seguramente nos aburriríamos muy rápidamente de soñar cosas como ser el más popular del instituto… salir con la vecina guapa del quinto… o simplemente soñar con viajar a sitios a los que nunca podremos ir… cosas que parecen necesarias, pero se convertirían en películas de ficción de nuestra vida con nosotros como artista principal. No podríamos preparar guiones ni vivir sensaciones constantemente, de cosas que no conocemos.

Por eso creo que el azar, de añores, vivencias, ilusiones, fracasos y demás… conjuntan un revuelto perfecto para el libre albedrío de los sueños. No podríamos preparar los sueños… no estamos preparados para ello… y simplemente eso es lo que lo hace especial.
En los sueños podemos sentir, aprender cosas nuevas, prepararnos para superar nuestros retos y miedos… es increíble y simplemente no se puede explicar con palabras.

Yo había olvidado una cosa que hoy mismo recordé al soñar. Una cosa que la gente trata de explicarse de mí y que incluso a mi empezaba ya a angustiar.
Mi cuñada misma, esta semana conversando conmigo, me preguntaba cual era la verdadera razón de que nadie me gustase.

¿Era cuestión física? ¿Era miedo? ¿Desgana? …. no entendía como en tantos años aun no había rehecho mi vida…
Hablamos un largo rato y ni yo mismo creía la razones que argumentaba para estarlo y que no se sustentaban… no había ninguna razón de peso que apoyara mi postura.

Pero mi mente es reacia… y mi corazón mas.

En mi interior hay algo que no anda bien, me decía yo mismo repetidamente…. durante días he estado pensando en ello y sin llegar a angustiarme… uno se siente presionado por los demás.

¿Que sentiste cuando conociste a tu pareja? No supiste desde ese momento que te gustaba todo de él o de ella, …. Su forma, Su persona…. Su voz… ¿Su pelo? Le dices esto a la gente y se queda extrañada mirándote cual loco.

Yo me enamorado anteriormente y sé que esto ocurre. Simplemente un día llega alguien que conecta contigo…. Como una llave a su cerradura, ¿Romanticismo? …. Seré un romántico… un sentimental o simplemente ¿un soñador? No lo sé….


Lo que si se es que prefiero esperar… quiero encontrar a alguien que llene complemente mi vida y mi corazón. Necesito estar con alguien que me guste, que me llene y me complemente… me niego a pensar lo contrario y mucho menos dejarme llevar por los que posiblemente sea lo fácil…

Yo necesito compartir mi vida con alguien de la que este enamorado.



Hoy le doy las gracias a mi mente, por recordarme con los sueños lo bonito que es conocer y enamorarte de alguien, …. Y lo bien que uno se siente cuando cree estar con la mujer de su vida.



Hoy es simplemente un sueño…

Mañana puede que el sueño sea una realidad ;-)

lunes, 23 de septiembre de 2013

Recuerdos.


En el sofá de mi casa… me doy cuenta de lo grande y vacía que esta.
Hace años que mi familia y yo vivimos en ella y hasta hoy no me he dado cuenta de la soledad que siento en ella… no sé que me ocurre y menos podría explicarlo, pero sé que este vacío tan grande no me deja respirar.
Mi hijo me trae un vaso de leche y me pregunta que tal estoy… no puedo apenas expresarme y con un leve movimiento de mi cabeza le asiento para darle a entender que me encuentro bien.
Cuando se va, las lagrimas recorren mis mejillas, son tan abundantes y amargas, que recorren la totalidad de mi cara… pero me cansado de secármelas y las dejo caer sobre mi falda.
Temo que mi pareja me encuentre así, no sabría explicarle porque me siento tan mal y responder a sus preguntas… simplemente ni quiero ni tengo pensado que decirle.
Mi cuerpo está en estado de shock y mi mente en cortocircuito. Ni mi mente razona, ni mi cuerpo reacciona. Mi piel se eriza a cada momento… escalofríos de tristeza recorren mi piel, esta situación me sobrepasa, asusta y asfixia por igual…
Todo en la vida me parecía bien hasta que mi padre falleció, todo me parecía maravilloso... Mi familia, mis amigos, mi trabajo, mi vida, mi casa…. ¡Mis problemas! Pero ni ellos mismos, parecía que no tuviesen solución… pero todo estaba alimentado con el amor de mi padre y no lo sabía.
Él era el pilar de mi vida y ha tenido que irse para que me dé cuenta… se ha ido y no me ha dejado decirle cuanto lo quería y cuanto lo necesitaba, todo lo que me ha dado en la vida, lo orgullosa que estaba de él… se ha ido y no he podido decirle que me quería ir con el… se ha ido y me ha dejado aquí sola… Quiero enfadarme con él, por dejarme aquí pero no puedo.
No pasa un minuto de mi día que no sea para recordarlo… recuerdo sus quejas, su llamadas de teléfono, como cogía a mi hijo cuando era un bebe… recuerdo a mi madre con el llevándonos al colegio a mi hermana y a mi… no tengo segundos del día que su recuerdo no esté presente.
Recuerdo cosas de cuando era una niña, de cuando era una jovencita, de cuando era una mujer…. me entristece imaginarme un futuro sin él.

No sé qué pensar ni que imaginar… pero veo a mi hijo observándome desde lo lejos. ¿Que mira? Debe estar preocupado por mi… él quería mucho a su abuelo pero la juventud debe prevenir que se sufra tanto… aunque no creo que sea del todo cierto lo que digo…
Me pregunto si mi hijo cuando sea mayor, su mayor recuerdo será la de verme en este estado. ¿Que pasara cuando yo ya no esté?... ¿Lamentara tanto o más la perdida como la que yo acabo de padecer?….
Ahora entiendo que me protegen los recuerdos tan maravillosos que mi padre se forzó en labrar en nuestras mentes con las experiencias tan maravillosas que compartimos…
El también tuvo el infortunio de perder a su vez a su padre…. Y no recuerdo que hiciera algo más que la de ayudarnos a superar la perdida de nuestro abuelo…. Creo que mi padre no solo era un gran hombre… era un hombre fuerte que supo afrontar la vida tal cual le llegaba…
¡Y sus hijas! su herencia no podemos más que recordar y alabar al hombre tan bueno que fue…



¡Voy a levantarme! voy a preparar la cena a mi familia… voy a llorar cada noche en silencio la perdida de mi padre... pero la vida continua y mi vida la sostienen otros pilares tan grandes y poderosos como fue el de mi padre….
Mi madre, mi hijo y mi familia son mi mundo… necesito luchar por ellos…

“Necesito dejarles una herencia de recuerdos maravillosos, tantos o más… de los que mi padre me dejo a mí”.








Mientras lo escribía escuchaba esta linda canción:
http://www.youtube.com/watch?v=4f_fGnKoX5w
Lo escribí con todo el amor del mundo para ti horas después de hablar contigo.





miércoles, 7 de noviembre de 2012

La ventana del recuerdo.


Son las doces de la noche… y la enfermera acaba de venir a despedirse. Me ha traído un vaso de leche calentita.
Además me trae en el bolsillo escondido un sobre de cola cao que ha guardado expresamente para mí, junto a un yogur por si de noche me entran ganas de tomar algo.
La enfermera es muy agradable, tiene el turno de noche y está pendiente constantemente de mi… soy el único paciente de la doble habitación, y por lo visto tampoco hay mucha gente en toda la planta. Por lo que imagino disponen de mucho más tiempo.

Para cuando ella termine su turno yo aun estaré dormido.
De todas las enfermeras que me visitan es la más joven, se le ha despertado un instinto maternal conmigo increíble. Y eso que mi madre me acompaña día y noche… pero supongo que es normal, cuando tratas a los demás con tanta delicadeza… casi siempre recibes lo mismo… Y yo me estoy portando muy bien.

Todas me tratan como un bebe… pero eso a mí me encanta más que molestar.

Mi madre imagino que también se alegra pero no dice nada… ve el ir y venir de las enfermeras como una cosa ya normal. A veces sonríe cuando ellas se van… y yo me ruborizo ante ella.

Ahora ella esta medio dormida en la butaca… está ahí, relajada. Hemos pasado unos días muy intensos y ya más relajados, mi madre puede dormir casi toda la noche.
La miro mientras pienso… y pienso porque no puedo dormir.
Desde que llegue, las noches se me hacen muy angustiosa… temo dormir y volverme a ahogar y no despertar. Es una sensación increíblemente angustiosa y cuatro días después aun me sobresalta.

Después de todo lo que pasado estos días… de no comer en semanas, de la fiebre… de no levantarme ni moverme… de perder más de diez kilos… de aguantar la llegada a urgencias y de la intervención para drenar el flemón allí mismo sin anestesia, cosa que me permitió volver a respirar bien… de la sangre… del miedo…de las agujas que me metían en la misma garganta… y el gotero!!! Ese chisme que estaría conmigo una semana entera sin apartarse de mí. Todo eso, su recuerdo…
No me dejan descansar…

Durante el día todo es distinto… la llegada de la comida es todo un acontecimiento para mi… la dieta de masticación blanda es imposible aun de comer para mi… me meto las cosas en la boca y las saboreos… pero ni puedo masticar por el dolor y mucho menos tragarla. Así que chupo las cosas y bebo un poco de líquidos.
La llegada de las visitas me emociona en cantidad… Mi madre se alegra también, ella es la que habla… el corte en la garganta no solo no me deja tragar... Sino que hablar también es una odisea.

Aun así, sentado en la cama y ayudándome de aspaviento, recreo mis peripecias en urgencias con gran efusividad… mi madre me riñe continuamente y me pide que me calme… pero aguanto. Eso sí, estoy tan débil que me mareo con cuatro movimiento que hago. Pero recreo a la perfección lo que me hicieron y de tal modo, que con la habilidad que pudiese tener un actor, la visitas viven emocionadas el relato… Poniendo caras de dolor o de emoción según avanza la historia.

Pero en todas casi sin aire y acalorado término tumbándome triunfal en la cama… “El miedo se me iba desvaneciendo cuantas más veces contaba lo que me ocurrió”.
Aunque no recibí demasiadas visitas, ya que nadie apenas se enteró, si tengo que agradecer mucho las que tuve. “Qué cosas las visitas en estos casos, que llenan tanto de afecto y de calor a uno”.

Yo nunca había estado de paciente en un hospital, solo una vez de chico y apenas recordaba… quitando lo malo de lo que me trajo aquí… había cosas que me gustaban… las seguridad de sentirme cuidado… la tranquilidad… el trato… las visitas… incluso esa comida de hospital que nadie pensaría comer estando en su sano juicio, ahora se me antojaba un manjar en estos días…

Pero también el hospital me traía dolorosos recuerdos. Recuerdos de haber vivido casi dos años en este mismo hospital debido a la enfermedad de mi padre. El mismo hospital, diferentes plantas, diferentes motivos…. Pero los mismos dolorosos recuerdos, que juntos a años de mucho padecer, hoy en la soledad de la noche se suman a mi tormento.

Mi padre, su recuerdo… ahora algunas cosas cobraban mucho más sentido para mi… ahora entendía un poco mejor lo que mi padre pudo padecer en silencio tanto tiempo. Nunca se quejo… nunca le escuche una queja…

Y aquí estoy yo hoy, tumbado en la camilla mirando como el antibiótico colgado va bajando poco a poco por el tubo e introduciéndose en mis venas lentamente… y ¡Que dolor!… llevo cuatro días tan solo… y mis venas se recienten… el dolor al entrar el antibiótico en mi cuerpo me hace estremecer… ¡noto el calor! y me duele… es soportable pero molesta, ¡quema!

Me siento tan mal que no me quejo por vergüenza… la cara la contraigo de la quemazón cada vez que me aplican el gotero de ese antibiótico. Es la misma sensación que cuando te ponen un pinchazo en el trasero, y te duele el líquido al entrar…pues igual pero continuado durante muchos minutos.

Y es cuando pienso en mi padre… en la cantidad de veces que lo vi con el gotero puesto… en la cantidad de veces que le pregunte que si le dolía o le molestaba algo. Y en la cantidad de veces que él me contesto que no.

Que valiente mi padre afrontando su enfermedad durante años… y yo tan quejica por una simple infección.


En la soledad de la habitación, con el reflejo de la noche entrando por la ventana, viendo a mi madre dormir plácidamente en la butaca… se me caen lágrimas de dolor por mis mejillas.
Las noto recorrer mi cara pero las dejo avanzar, ¿puede? que mi padre también llorase en silencio por las noches cuando estaba solo. O ¿puede que no? ...



Yo hoy no lloro de pena por el dolor del brazo, lloro por el dolor de haber perdido a mi padre y lloro por lo que una persona tan buena como ella debió de padecer.




P.D. Dedicado como no, a mi Padre y a todas las enfermeras.



Cinco meses después, me encuentro de nuevo recuperado y preparado para escribir de nuevo.

viernes, 20 de julio de 2012

Un puñado de cosas buenas.


Hacía años que la cantera había sido abandonada, ya carecía de recursos.

Los dos jóvenes se adentraron en ella…

La valla metálica estaba en pésimas condiciones y no les fue difícil, superarla.
El mayor, llevaba años acudiendo a la cantera… aun quedaban pequeños fragmentos de jade y soñaba con encontrar alguno del tamaño lo suficientemente grande, para que tuviese algún valor comercial.

El joven por el contrario era la primera vez que se adentraba en aquel mar de piedras.

No era fácil rebuscar entre los guijarros esparcidos allí por millones, algún pequeño fragmento de jade.
El jade brilla una vez pulido, pero en su estado natural se asemeja mucho a un canto rodado cualquiera…

Los jóvenes pertrechado con unas sandalias cosidas con cuerdas y colgando de sus hombros un saco de tela. Comenzaron a saltar de piedra en piedra con tan pésimo equipo.

El mayor, a cada paso aleccionaba a su acompañante… le indicaba como buscar, que aspecto solía tener la piedra y a valorar su calidad… a cada paso recogía piedras.
Él acostumbrado a este trabajo valoraba alzando la piedra hacia el cielo, calculando su peso, forma y volumen… hablaba demasiado comparado con su acompañante, que se limitaba a observar y escuchar detrás de él atentamente.

“Al mayor ninguna piedra parecía gustarle, las miraba detenidamente y luego las arrojaba hacia atrás con una especie de desprecio voluntario”.

El joven que detrás de él andaba, las volvía a recoger… volviendo a repetir la misma operación que había observado minutos antes, “puede que en este punto el joven ya no escuchara al mayor”… y cada piedra que este tiraba… era recogida, observada y guardada con mimo en la alforja de tela que este llevaba.

Al acabar el día… ambos jóvenes detuvieron su búsqueda. El mayor atónito observaba la alforja del joven…. – ¡estás loco! , ¿Cómo has cargado con tal cantidad de piedras inútiles?

El joven asintió encogiéndose de hombros indicando que ni el mismo lo sabía…

El mayor frustrado, viendo que aquel estúpido joven no había entendido nada de las múltiples explicaciones dadas, se marcho malhumorado de vuelta a su hogar…

El joven por el contrario volvió a casa satisfecho, tenía toda una colección de pequeñas piedras que para él eran preciosas… y que una vez pulidas crearon un conjunto de diminutas piedras que relucían como las que más.



-“Y es este joven como yo, que camínanos en la vida acumulando ¡él piedras!… yo amigos..., sin importarnos nada más que lo que nosotros somos capaces de ver en ell@s.”-

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